martes, 13 de junio de 2017

A BRIDE FOR RIP VAN WINKLE (2016)

Tras la buena aceptación del delicioso anime The case of Hana & Alice (2015), un Iwai, al parecer, recuperado de energías de una manera que no se le veía desde 15 años atrás, se embarca en un proyecto ambicioso y que supone su regreso a la ficción japonesa en imagen real, A bride for Rip Van Winkle (2016).
El complejo proyecto tiene como protagonista absoluta a Nanami, miembro del personal docente de un instituto, que conoce a Tetsuya a través de SMS y decide casarse con él. Pero Nanami no tiene muchos parientes, por lo que recurre a la agencia Nandemo-Ya, llevada por Amuro.
Ella le pedirá que envíe gente a su boda con el objetivo de fingir que son parientes suyos. Al inicio de su matrimonio, Nanami pillará a Tetsuya teniendo una aventura, pero su suegra Kayako, insiste que es Nanami quien la tiene. Debido a ello, Nanami se verá obligada a abandonar su hogar. Amuro ofrecerá entonces a Nanami, que se encuentra en problemas, extraños trabajos a tiempo parcial.
A bride for Rip Van Winkle nos devuelve al Iwai más cruel y desolador, ése que analiza sin tapujos la sociedad japonesa actual así cómo la parte más oscura de las relaciones humanas. El tema principal del film se basa en el papel de la mujer dentro de la sociedad japonesa, un papel basado en las apariencias, en el obligatorio cuidado del esposo y en el cumplimiento de sus deberes sociales. Imagen y conceptos que Iwai analiza en nada más y nada menos que 3 horas de metraje.
Lo primero que podemos decir es que los planteamientos en los que se basa el film son más que interesantes y apasionantes. El recorrido vital del personaje de Nanami, de mujer que busca ser convencional pero que poco a poco se irá liberando de sus ataduras sociales hasta convertirse en un ser independiente y dueña de su destino, es el esqueleto por el que recorre el film.
En ese sentido, la obra es implacable y cruel con su protagonista, y en definitiva Iwai nos deja con el regusto de que no tiene ninguna esperanza en las relaciones y de qué forma la frialdad y el desapego es dueño de la sociedad de este nuevo siglo. Nanami conoce al que será su futuro marido a través de Internet y la ironía de que la muchacha debe acudir a una agencia de actores para que finjan ser sus familiares en la ceremonia está cargada de un conmovedor patetismo. Más aún cuando descubre que su recién marido tiene una amante, y por presiones familiares o por no resultar ser la buena esposa que se le exige, acaba siendo abandonada en plena calle, en la que es la escena más memorable y puramente Iwai del film.
Más tarde comenzará una serie de extraños trabajos en lo que resultará un viaje a la búsqueda de sí misma. Finalmente conocerá a Mashiro (quien resulta ser una actriz porno) con quien compartirá una extraña y solitaria mansión e iniciará una curiosa relación amorosa y homosexual llena de sutilidad y con destino trágico. Es en este tramo final en la mansión donde el film alcanza sus mejores momentos con la pareja de féminas compartiendo momentos llenos de sensibilidad y amargura.

Nanami, una chica solitaria y tímida que busca ser convencional
Es profesora y hasta los alumnos se burlan de ella
Conoce un hombre por Internet y se casan. Al parecer, un cambio a mejor...
Nanami acude a un grupo de actores para que se hagan pasar por sus familiares en la boda
Injusticias familiares y el esposo con una amante: Nanami acaba en la calle
Conoce a Mashiro quien tiene un concepto de la vida algo diferente
Las dos compartirán una extraña mansión aunque su relación no tendrá un final demasiado feliz
Nanami a la búsqueda de su yo interior y una nueva vida
El problema con A bride for Rip Van Winkle es que resulta una sucesión de pequeños momentos interesantes pero que pecan de confusos y algo desordenados e inmersos en un metraje en definitiva excesivo (se realizó una versión acortada del film de 2 horas de cara a su proyección internacional).
No se acaban de entender del todo las intenciones del personaje de Go Ayano, el jefe de la extraña agencia de actores, ni el por qué de su desinteresado cariño hacia Nanami. Visualmente, y aunque me siga pareciendo extraño, esta reconversión a la imagen digital más nítida de su director en esta ocasión resulta muy acertado, realizando algunos momentos excelentes a nivel visual, como es la citada escena en que Nanami es abandonada, los momentos en la mansión con Mashiro o su escena final.
El film también se beneficia de las estupendas interpretaciones de las dos féminas protagonistas, en especial Haru Kuroki (La casa del tejado rojo), quien carga a sus espaldas todo el peso del film a pesar de tener un papel poco empatizable como es el de la típica mujer pasiva japonesa. Y si Iwai ya usó a la cantante pop Chara para Picnic y Swallowtail Butterfly, en esta ocasión el personaje de Mashiro es interpretado por la también cantante Cocco con un papel muy acertado y lleno de matices interesantes.


A Bride for Rip Van Winkle supone el regreso de Shunji Iwai al cine de ficción con una obra muy interesante a nivel de contenido y planteamientos, como son el papel de la mujer en la sociedad japonesa y la parte más oscura de las relaciones sentimentales, pero es una obra que peca de exceso de metraje y cierta desorganización y confusión. Pese a todo, es un film bien curioso, distinto, que lleva indiscutiblemente el sello de su director y que alcanza momentos conmovedores gracias a su protagonista femenina a la búsqueda de su lugar en el mundo.
De momento el director no cesa en su actividad. En 2017 ha realizado una miniserie de cortometrajes para Nescafé titulado Chang-Ok’s Letter para la cual se ha trasladado a Corea del Sur y ha contado con un reparto coreano con la mega-estrella Doona Bae como protagonista. Y para agosto de 2017 se espera con ganas la versión anime de su primer éxito Fireworks, para el que Iwai ha ejercido de guionista.

THE CASE OF HANA & ALICE (2015)

Tras la experiencia americana efectuada con Vampire (2011), por el que recibió unos resultados algo dispares, Iwai pareció relajar su actividad de nuevo centrándose en pequeños proyectos de publicidad o componiendo la banda sonora del film Far away, so close (2013).
Hasta que en 2015 se anunció que el director regresaría con nuevo proyecto en Japón y además con varios aspectos atractivos para el respetable: supondría un regreso a los simpáticos personajes de Hana & Alice (2004) en forma de film anime, el primero dirigido por el director (aprovechando que se estaba editando en Japón un manga sobre los personajes).
The case of Hana & Alice cuenta la historia de Tetsuko después de la separación de sus padres, cuando se muda con su madre a una nueva ciudad que para ella está apartada del mundo. En el nuevo instituto se encuentra con que sus compañeros la menosprecian sólo porque se le ha asignado el asiento de Judas, quien se rumorea fue asesinado hace un año. Su vecina Hana, que no sale nunca de casa, parece tener algunas respuestas sobre lo que pasó.
The case of Hana & Alice es nuevamente una obra deliciosa que te lleva por lugares plácidos y agradables, beneficiado principalmente por el carisma y química de la pareja de féminas protagonistas (aunque dichos personajes pasen al formato animado), cuya frescura sigue resultando atractiva.
El film está planteado como una precuela de la exitosa Hana & Alice (2004), explicando de qué forma se conocieron los personajes y cómo se inició su inquebrantable relación de amistad. La obra vuelve a ser un proyecto muy agradable de seguir, en el que se reincide en lo maravilloso de lo mundano y cotidiano, a la vez que se añade una simpática trama de maldiciones escolares y asesinato (o no) y que ayuda a mantener la atención e interés del espectador.
A nivel visual es bellísimo, utilizando la técnica de la rotoscopia basada en grabar inicialmente toda la acción en imagen real con los actores para luego, en post producción, pasarlo a formato animado.
El resultado, pese a que pueda parecer una excentricidad, proporciona momentos excelentes y llamativos a nivel estético, además de que sirve para recuperar tanto a Yu Aoi como a Anne Suzuki, aunque sea en forma de animación. Iwai ya había experimentado anteriormente con la técnica de la rotoscopia con Baton (2009), un proyecto en el que ejercía de guionista y productor y con Ryuhei Kitamura (Azumi, Godzilla: Final Wars) a la dirección, así como también con una pequeña serie de cortometrajes, titulados Town Workers. El director le saca el máximo partido a dicha técnica con el presente film, llena de momentos excelentes, especialmente los protagonizados con Alice bailando ballet en el instituto y en los que vemos claramente la marca del director aun siendo un film de animación.

Alice llega a una nueva escuela
Aunque ocupa un asiento donde pesa una maldición que provocó la muerte de un compañero
Alice conoce a su vecina Hana quien parece saber algo más sobre el asunto
Se inicia un viaje en busca del supuesto compañero "muerto"
Será el inicio de una hermosa amistad
The case of Hana & Alice tiene la ventaja respecto a su predecesora de su duración (algo más ajustada) quedándose en 100 minutos. Aunque no se pueda evitar cierta sensación de innecesario estiramiento, no son para nada los 135 minutos de Hana & Alice (2004), los cuales acababan pesando en su resultado final.
Pese a esto, The case of Hana & Alice (2015) deja, al finalizar su metraje, el mismo agradable sabor de boca (o mejor si cabe) que la versión de 2004, presentando un film que sin ser nada del otro jueves, resulta simpático y original, suponiendo además una vuelta de tuerca a la filmografía de Iwai y sirviendo para que el director vuelva, con todos los honores, al cine japonés recuperando dos de los personajes más queridos de su filmografía, además derrochando su habitual sensibilidad. Deliciosa pequeña obra.
The case of Hana & Alice obtuvo una buena aceptación ganando varios premios por el camino como el “Premio del público” del Festival Fantasia.

sábado, 10 de junio de 2017

VAMPIRE (2011)

7 años tuvimos que esperar para ver un nuevo largometraje de Shunji Iwai, aunque el director tampoco estuvo quieto durante este tiempo. Por un lado se centró en tareas como productor y guionista para films de jóvenes directores, los cuales intentaba proyectar a través de su productora Rockwell Eyes. Films como la recomendable Rainbow Song (2006), Bandage (2010) o Halfway (2009).
Obras interesantes y que a pesar de no estar dirigidas por Iwai tenían inevitablemente la marca de estilo del director. Para 2008, Iwai participó en el film de segmentos New York, I love you (2008) dirigiendo a Orlando Bloom y Christina Ricci en su correspondiente pieza corta. Aunque Iwai, durante estos años destacó en el campo del documental realizando en 2006 The Kon Ichikawa Story, sobre la vida del célebre director japonés, una de sus máximas influencias cinematográficas, o el interesante Friends after 3.11 (2011), un documento insólito en el que Iwai ejerce tanto de director como de narrador, explorando la catástrofe de Fukushima prácticamente recién sucedida y yendo a los lugares devastados con varios directores de cine reflexionando sobre el desastre. Un documental que analizaremos próximamente.
Pero fue en 2011 cuando Iwai decidió aventurarse en el panorama independiente americano, realizando una suerte de co-producción para embarcarse en un nuevo largometraje de ficción, titulado Vampire. La primera apreciación que puedo expresar es que estos 7 años no le han sentado nada bien al director japonés; tanto, que Vampire no parece haber sido dirigida por el mismo Iwai que nos deslumbró con Todo sobre Lily (2001) o Historia de Abril (1998), pese a mantener ciertos puntos de unión con su anterior filmografía.
Vampire relata las vivencias de Simon, profesor de biología, que tiene curiosas apetencias: le gusta beber sangre. El problema es que no disfruta asesinando gente, por lo que su estrategia es buscar a través de Internet personas que quieran suicidarse (chicas claro, no es tonto) y que tras seducirlas, las ayuda a morir.
Iwai se inspiró para crear el guión de Vampire tras haber tenido la idea de presentar a un asesino en serie que fuera amigo de sus victimas, atrayéndole la cuestión de si las victimas colaboraban con su asesino para ayudarlas a morir. ¿Se consideraría asesinato o suicidio?.
El planteamiento es bien interesante y se ve condensado estupendamente en los primeros 15 minutos. El arranque de la obra te llena de intriga, misterio y suspense frente a lo que estamos viendo hasta que descubrimos las intenciones tanto de Simon como de su potencial victima.
Podríamos decir que tras este más que curioso arranque cargado de una idea de base muy interesante, ya no hay nada más. Vampire se dedica a dar vueltas una y otra vez sobre la misma idea sin llegar a ningún lado claro. Ni explora en profundidad la psicología del personaje ni evoluciona sus planteamientos hacia otros terrenos.
No ayuda nada el papel protagónico de Kevin Zegers (interpretando a Simon), y quien realiza una interpretación verdaderamente sosa y anti empática. Simon resulta un personaje antipático y por el que no sentimos el menor interés o aprecio, por lo que el núcleo por el que pasa el film se hunde.
La película presenta ciertos guiños o lugares comunes a la anterior filmografía del director, como son los oscuros usos de Internet, el vacío existencial de la juventud o el suicidio, pero los momentos surrealistas y escabrosos que en films como Picnic (1996) funcionaban como un tiro, en Vampire resultan poco acertados.
Es curiosa la imagen de la madre de Simon, enferma de Alzheimer, atada con globos para mejorar su movilidad en casa, pero la escena en que la pobre mujer salta de la ventana de su habitación y aterriza suavemente en la calle gracias a los globos sobraba.

Simon es un profesor peculiar: le gusta beber sangre (de jovenzuelas, eso sí)
Busca a chicas por Internet que quieran suicidarse y las ayuda a morir
Su existencia es depresiva
Además tiene que encargarse de su madre enferma de Alzheimer
Por lo menos, la recuperada presencia de Yu Aoi (como alumna de Simon) nos hace recordar tiempos mejores
El film recorre terrenos explorados anteriormente en referentes como Martin (1977), la humanización del vampirismo y presentarlo como una enfermedad o una adicción, pero no es tratado de una forma mínimamente interesante.
Visualmente, la impoluta imagen digital de Vampire no sienta demasiado bien a este nuevo cine de Iwai. Digamos que el estilo del director bebe mucho de la estética de los 90 y del mundo del videoclip, así que esta modernización a nivel visual de su cine, opino, le deja poco margen de maniobra.
Iwai hace uso de habituales en el apartado actoral y se agradece al menos la presencia de Yu Aoi como alumna de Simon, y quien tiene ciertas ideas suicidas (la chiquilla parece que no haya pasado el tiempo para ella, está igual). Aoi protagoniza los momentos más tiernos y destacables del film. Para fanáticos del cine de terror, Iwai recupera durante unos minutos a Katherine Isabelle, quien hacía de mujer lobo en la trilogía Ginger Snaps.
En definitiva, Vampire no supone el regreso triunfal a la ficción de Shunji Iwai. Un film con ideas de base interesantes y prometedoras pero lastradas por un metraje que no deja de dar vueltas sobre lo mismo y un personaje protagonista bastante insufrible.
Por lo menos la escena final con Simon y una joven víctima, lista para morir pero que antes aprovecha para realizar algunos pasos de ballet (como despidiéndose de su propio cuerpo), es destacable y acaba por dejar un sabor de boca algo mejor.
Vampire se presentó en el Festival de Sundance de 2011 y la crítica fue mixta aunque eso no evitó que el film ganara el Prize en el Festival de cine de Estrasburgo 2011 o una Mención Especial en el Fantasia Film Festival del mismo año. Vampire es, por el momento, la primera y ultima incursión americana de Shunji Iwai, pues el director parece que decidió volver a los orígenes y regresar al cine puramente japonés en 2015.

jueves, 8 de junio de 2017

HANA & ALICE (2004)

Parece que tras alcanzar la cima artística con Todo sobre Lily (2001), Shunji Iwai decidió apartarse cada vez más de la dirección cinematográfica y focalizar así sus energías en otros proyectos, prefiriendo tareas como guionista o productor para obras de jóvenes realizadores en su productora Rockwell Eyes. Incluso se atrevió con la interpretación realizando el papel protagonista de la curiosa Ritual (2000) para su amigo Hideaki Anno (y que analizaremos en un futuro próximo).
En 2002 participó en el film de episodios Jam Films, donde varios directores japoneses realizaban una pequeña pieza de ficción. Iwai colaboró con el segmento “Arita”. Además dirigió y produjo un documental llamado “Triumphal March and 30 Days of their own” sobre la Liga nacional de fútbol japonesa.
Hana & Alice (2004) supone un regreso a ambientes más plácidos y agradables tras el mal rollo dejado en Todo sobre Lily. El origen del film que nos ocupa tuvo lugar cuando Kit Kat, por su 30 aniversario, contrató a Iwai para realizar una serie de pequeños cortometrajes de finalidad publicitaria para la célebre chocolatina. El hilo conductor de dichas piezas eran los personajes de Hana y Alice. Estos pequeños cortos causaron sensación en Japón, tanta, que Shunji Iwai decidió llevar la relación entre los dos personajes al formato largometraje.
Hana & Alice relata la relación entre dos amigas, en principio inseparables, hasta que un día se interesan por 2 chicos que coinciden con ellas en el tren.
Hana se obsesiona con uno de ellos, hasta el punto que le sigue allá donde va. En uno de estos seguimientos, el chico se golpea la cabeza y Hana decide convencerle de que sufre de amnesia, y de que ella era su novia. Hana contará con la ayuda de Alice para tramar su plan, pero no cuenta con que Alice también tiene sentimientos...
Hana & Alice es una pequeña comedia adolescente, una obra muy agradable y simpática cuya mayor fuerza reside en las estupendas interpretaciones de la dupla de féminas protagonista. Yu Aoi, quien tras ser descubierta en Todo sobre Lily se convirtió en un rostro muy popular a nivel publicitario, además de haber participado desde entonces en innumerables films en los que podemos destacar Hula Girls (2006), la trilogia Kenshin o films del maestro Yoji Yamada, como Maravillosa familia de Tokyo (2016).
Anne Suzuki, anteriormente la vimos en la cinta de ciencia ficción Returner (2002) y apareció junto a Takeshi Kitano en la surrealista Glory to the filmmaker (2007).
La química entre las dos actrices, así como el tratamiento de su relación y amistad, es lo más destacable del film. Relación realizada a la manera del director, con una técnica onírica y etérea de relatar la cotidianidad marca de la casa. Es de destacar el realismo y naturalidad con el que se plasma la amistad, a priori inquebrantable de las dos adolescentes, y como con una maravillosa simpleza, las dos se van alejando la una de la otra por inevitables avatares del tiempo (lo curioso es que los dos personajes tampoco pasan tanto tiempo juntas en pantalla).

Hana y Alice son dos amigas inseparables
Hana se encapricha por un chico cuya amnesia aprovechará
Aunque Alice también se le despiertan ciertos sentimientos hacia el galán adolescente
Lo que creará cierto resquemor entre las dos amigas
Pese al paso del tiempo y los roces las dos chicas permanecerán unidas
Shunji Iwai, como ya hemos podido comprobar en la mayoría de su filmografía, es único plasmando esa extraña etapa que sucede entre el final de la adolescencia y el inicio de la adultez. El director, como es habitual, no le tiene miedo a nada y se encarga tanto de la dirección como de la producción y del guion, además de componer él solito la banda sonora.
El tono y estilo de Hana & Alice tiene mucho de manga shojo, esos cómics cuyas tramas van destinadas principalmente a mujeres, aunque mezclado con el estilo plácido del Iwai de Historia de Abril y la bonita simplicidad de animes como Nicky aprendiz de bruja (1989).
Uno de los principales problemas del film es que está excesivamente alargada. La simplicidad de obras como Historia de Abril funcionaba a la perfección porque su duración estaba acotada a 67 minutos, pero 135 minutos de Hana & Alice es mucho cuando los actos cotidianos y mundanos son el centro de la narración.
Pese a esto, si empatizas con la maravillosa química y relación entre los dos personajes principales, el film se hace muy disfrutable y al aparecer los créditos finales no podrás evitar esbozar una sonrisa tonta de satisfacción por lo agradable del conjunto.
De nuevo, presenta varias escenas “marca Iwai” que son un prodigio de sensibilidad, como la escena bajo la lluvia donde las dos adolescentes confiesan sus sentimientos o el maravilloso final, donde Alice realiza una demostración de ballet. En resumen, una pequeña comedia adolescente donde se plasma con naturalidad y belleza la historia de amistad de sus dos protagonistas.



Hana & Alice tuvo un potente éxito en su estreno japonés llegando al nº 1 del Box office local. Es curioso y me llama fuertemente la atención el frecuente éxito taquillero de Shunji Iwai a pesar de que sus proyectos sean tan especiales y alternativos y que al fin y al cabo no deje de ser cine independiente.
Yu Aoi consiguió llevarse el premio a “Mejor Actriz” por el film en los Japanese Professional Movie Awards de 2005.
Hana & Alice supone una especie de despedida, ya que Iwai dejaría la dirección cinematográfica centrándose en proyectos más pequeños (como documentales) y ejerciendo de productor o guionista intentando proyectar a nuevos directores. No volvería a la dirección de largometrajes hasta 2011 con su aventura americana, Vampire.
En 2015, el director volvería a los personajes de Hana y Alice, realizando una precuela en formato anime titulado The case of Hana & Alice.

miércoles, 7 de junio de 2017

TODO SOBRE LILY (2001)

En esta vida, a veces te pasan cosas muy curiosas: cuando te ves irresistiblemente atraído por la portada de una película o un libro de los cuales nunca habías oído hablar anteriormente, pero por el que te sientes seducido de alguna manera. Una vez en casa, no puedes obtener mayor sorpresa al encontrarte con una obra que cala en ti de una manera inconcebible, y que te acompañará por mucho tiempo.
Una vez me pasó en una biblioteca. Mirando la sección de mangas me encontré con "Barrio lejano" de Jiro Taniguchi y me aventuré a cogerlo de entre los miles de cómics de la estantería. Anteriormente, en verano de 2006, volvió a ocurrirme en unos grandes almacenes, en la sección de cine, cuando me topé con el DVD de Todo sobre Lily. Algo tenía esa portada que me obligaba a comprar el film.
Cuando lo visioné en casa no me lo podía creer. Nunca había visto nada parecido (ni lo he vuelto a ver), y la sensación de sobrecogimiento al ser engullido por unas imágenes irrepetibles pocas veces ha sido igualada. Todo sobre Lily (2001) no es que se haya convertido en mi película preferida, es que se trata de "LA PELÍCULA", ni más ni menos.
Tras esta introducción de carácter personal vamos a analizar la cinta en sí. El proceso de creación de Todo sobre Lily fue más que curioso. Shunji Iwai decidió convertir en formato web una novela que había escrito anteriormente.
La web la llamó Lily-holic y allí posteaba los mensajes de los personajes de la novela, los cuales hablaban y veneraban a una cantante llamada Lily Chou-Chou.
Los lectores e internautas de la web eran libres de postear e interactuar entre ellos, así como con los personajes de la novela. La respuesta de los internautas fue mucho mayor de lo esperado, y poco a poco dejaba a la vista varios conceptos muy interesantes (el vacío de las vidas de los visitantes web, la veneración hacía la supuesta Lily, el concepto del Éter que según ellos emanaba de su música...). Tras unos meses de experimentación, Shunji Iwai y su equipo cerraron la web. El contenido y comentarios de los internautas sirvió de inspiración al director para acabar de cerrar su historia y que acabó titulándose, Todo sobre Lily.


Todo sobre Lily supone la culminación y cima artística de la filmografía de Iwai. Una obra única, inclasificable, rompedora, renovadora y fresca. Pocas veces en la historia del cine se puede encontrar una reflexión sobre Internet y la soledad del adolescente del siglo XXI tan desoladora y macabra, aún con plena vigencia en 2017.
El film relata la vida de Yuichi, un adolescente que vive en un pueblo cercano a Tokio y que está obsesionado con la cantante de pop Lily Chou Chou. Su admiración por ella le lleva a crear una página web dedicada a ésta (Lily-philia).
Un nuevo miembro con el nombre de "Gato Azul" se une a la discusión y empieza a conectar con él. Pero la vida real de Yuichi está lejos de ser idílica, sufriendo constantes abusos en el instituto.
Los primeros minutos de la película te dan una idea de la magnitud de ésta. Una página web, comentarios de internautas hablando de Lily y un plano bellísimo de un adolescente en medio de un enorme campo de arroz (cual metáfora del propio mundo virtual), escuchando música a través de su discman. Internet y lenguaje cinematográfico fusionados en uno de una forma impecable, algo que será habitual en el transcurso del metraje.
El film te engulle e introduce en un estado de catatonia debido a la extraña belleza de sus imágenes, su estilo tan peculiar y el acompañamiento musical. Definitivamente, (y ya una marca de estilo de su director) parece que estés soñando.
El tema principal en Todo sobre Lily  es la comunicación y cómo la sociedad de fin de siglo e inicio de los 2000 (y concretamente la adolescencia japonesa) ha degenerado hasta el punto de convertirse en unos inadaptados sociales de nulas capacidades comunicativas, sin unos referentes adultos claros.
El mundo ha cambiado tanto en tan poco tiempo que la brecha generacional es enorme, aumentando la incomprensión entre padres e hijos. Internet ha llegado, cambiándolo todo por el camino, por lo que la posibilidad de introducirte con un avatar y alienarte de tu realidad, compartiendo tus sentimientos con “desconocidos” es más que tentador, ofreciéndote un refugio. Es el caso de nuestro protagonista, Yuichi, con una vida desastrosa llena de soledad, malos tratos en el colegio y una madre recién casada con otro hombre, y cuya presencia y apoyo tiene la misma intensidad de un fantasma. El amor de Yuichi por la música de Lily le lleva a crear un portal web sobre la cantante. Un lugar donde su enorme conocimiento sobre el tema le hace destacar en el mundo virtual y donde se habla tanto de la cantante como de angustias existenciales además del efecto del Éter en ellosese concepto del que se habla una y otra vez en el film y que sirve para describir ese lugar de pura paz que ofrece la música de Lily y que sirve para refugiarse de la desgarradora realidad. Así, chicos que hablan libremente en el mundo virtual son incapaces de comunicarse entre ellos en la realidad.
Yuichi es incapaz de acercarse a Kuno por mucho que esté enamorado de ella, o es incapaz de consolar a Tsuda tras su primera experiencia en el mundo de la prostitución. Una imagen desoladora de la adolescencia, con unos jóvenes inadaptados y desprovistos de referentes o perspectivas de futuro.

El arranque del film. Internet y cine fusionados en uno.
Yuichi, no lleva una vida muy idílica que digamos. Es acosado constantemente
Yuichi recuerda la llegada de Hoshino al instituto
Y cómo tras un viaje a Okinawa se convierte en el matón del instituto

El film es un no parar de planos estéticamente bellos. Cine etéreo en su forma más pura

En el primer bloque del film nos trasladamos al pasado de Yuichi, quien entabla amistad con Hoshino, un recién llegado al instituto a primera vista excepcional pero lleno de inseguridades y un pasado teñido de abuso estudiantil.
Hoshino, Yuichi y su grupo de amigos deciden viajar durante sus vacaciones a la isla de Okinawa. Todo el viaje está rodado con cámaras caseras, como si de una grabación familiar amateur se tratara, contagiándonos de la diversión y felicidad de los personajes. El tramo en Okinawa, así como la divinidad del lugar, sirve para hablar de las fronteras entre la vida y la muerte, y cuan cerca están la una de la otra.
Hoshino (a quien la muerte parece perseguirle en la isla) casi se ahoga en la playa, experiencia que en la trama le cambia para siempre. Al volver del viaje, entramos en el segundo, más desgarrador y memorable, tramo del film; el personaje de Hoshino llega al límite. Se harta de tantos abusos y se rebela contra los matones de la escuela, aunque en el camino acabará convirtiéndose en el matón del instituto, ejerciendo la violencia u obligando a la prostitución a sus compañeras.
El film contiene mucha experimentación narrativa, no solamente a la hora de fusionar lo virtual con la narrativa cinematográfica tradicional, sino que despieza la historia convirtiéndola en un rompecabezas en el que los saltos en el tiempo son constantes aunque (y es lo complicado de seguir) realizados con mucha sutilidad. Tal vez lo importante del film no es lo que se cuenta, sino lo que no se cuenta ya que está provista de muchísimos detalles, casi imperceptibles pero llenos de información jugosa.
La naturalidad de las interpretaciones de los jóvenes actores es verdaderamente destacable, con un Iwai (como ya hizo seminalmente en Fireworks) acercando la cámara como un adolescente más del grupo, empapándose de su lenguaje y vivencias, alejándose así de estereotipos y tópicos en el camino.
El film sirvió para descubrir a Yu Aoi, la jovencita obligada a prostituirse coaccionada por Hoshino y quien comienza a sentirse atraída por Yuichi. Todo el tramo de este personaje alcanza los mejores momentos a nivel visual.
El personaje de Kuno, está interpretado por Ayumi Ito (quien ya aparecía en Swallowtail & Butterfly) y su destino, abusada por sus compañeras y finalmente siendo violada, es uno de los momentos más incómodos y desgarradores. Más interesante resulta la relación entre Yuichi y Hoshino, quienes sin saberlo, hacen buenas migas a través de la web sobre Lily (aunque eso lo descubrimos sutilmente al final del film en el fantástico clímax del concierto). Por unos momentos, y gracias al anonimato de Internet, vuelven a ser esos amigos que solían ser compartiendo sus desdichas y su amor por la música de Lily.
La conclusión del film tras 140 minutos en los que parece no haber ninguna esperanza para estos jóvenes sucede al vislumbrar el plano final del film, de una belleza visual excelente con Yuichi contemplando a Kuno tocando el piano. Una puerta abierta a la comunicación, al entendimiento entre los dos jóvenes. Un volver a empezar.

Hoshino ejerce el terror. Obliga a Tsuda a prostituirse
Kuno, al piano, también maltratada, no tiene un destino mejor
El mejor plano del film
Finalmente, Hoshino tendrá su merecido
Plano final del film. ¿Una posibilidad de comunicación?
Punto y aparte supone la música y el apartado sonoro, que ayudan a subir aún más la calidad del film y así aumentar el dramatismo y melancolía de sus imágenes.
Takeshi Kobayashi (colaborador habitual de Iwai), compone las canciones de la ficticia cantante Lily Chou Chou. A la voz de las canciones, la cantante pop japonesa Salyu. Mezclada con estas canciones, Iwai utiliza al máximo música clásica, principalmente de Claude Debussy, para acabar de embrujarnos todavía más dentro de la película.
Visualmente no he visto nada igual. No solamente Iwai experimenta con la fragmentación temporal y que la narrativa esté desordenada, utiliza todos los elementos disponibles a su alcance. Cámaras de cine, portales virtuales además de la inclusión de cámaras digitales o caseras llevando al límite las posibilidades de este nuevo cine digital.
Las imágenes conseguidas fusionadas con la música además del dramatismo expuesto proporciona momentos de puro cine: Yuichi en medio de los campos de arroz con la cámara flotando “mágicamente”, Kuno tocando el piano en la escuela... O el que es el mejor momento del film, el personaje de Tsuda, interpretado por Yu Aoi, contempla cómo vuelan las cometas frente a un cielo impoluto. Imágenes donde la combinación entre belleza, poesía y drama resultan conmovedoras y únicas.
Todo sobre Lily, es una obra desgarradora, desoladora y cruel, pero dotada de una belleza y poesía intrínseca a sus imágenes inigualables. Innovadora y adelantada a su tiempo y con un discurso que sorprendentemente sigue en total vigencia. Ver este film es una experiencia hipnótica y maravillosa (eso si, en versión original, por favor) y de un nivel de contenido abrumador que a cada visionado se extraen nuevos contenidos y detalles. Uno de los films más renovadores y frescos de lo que llevamos de milenio.
Momento de las curiosidades: Muchos de los comentarios de los internautas que aparecen en el film son reales, fruto del experimento con el que se inició el proyecto.
Ayumi Ito, quien interpreta a Kuno, realmente se afeitó la cabeza. La actriz también pasó semanas practicando al piano para evitar usar un doble. Se obsesionó con Arabesque de Debussy y por lo visto al llegar la hora de rodar, la clavó a la primera toma.
Una de las canciones del film (Kaifuku Suru Kizu) fue usada más tarde por Quentin Tarantino en Kill Bill vol. 1, cuando Hattori Hanzo enseña sus katanas al personaje de Uma Thurman. Originalmente, el film duraba 157 minutos, pero dicha versión “del director” no existe ya que fue quemada. Estos 11 minutos de más contenían más metraje de la escena de la violación, una escena de Yuichi en la playa así como también un funeral.
Todo sobre Lily fue un éxito de crítica para Iwai, consiguiendo además el “Premio Panorama” en el Festival de Berlín 2002, además de los premios a “Mejor Música” y “Premio del Jurado” en el Festival de Shanghai 2002. A nivel de taquilla, tuvo un gran impacto, siendo el tercer film local más taquillero en Japón en 2001 y el más exitoso de la filmografía de Iwai hasta el momento, superando el éxito de taquilla de Love Letter.
Todo sobre Lily es la obra maestra de Shunji Iwai, en ella vemos a un director alcanzando el máximo de sus capacidades sin desmerecer en absoluto la obra tanto anterior como posterior del director japonés.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...