miércoles, 30 de julio de 2014

ALICIA EN EL PAÍS DE LAS PORNOMARAVILLAS (1976)

La mítica novela infantil de Lewis Carroll "Alicia en el país de las Maravillas" ha sido llevada al cine en más de una veintena de ocasiones, con mayor o menor acierto. Desde el cine mudo de principios del siglo pasado, hasta la reciente versión 3D del venido a menos Tim Burton en 2010, la fantástica historia de Alicia en un mundo de ensueño ha servido a muchos directores y/o productores como perfecto anzuelo comercial para que padres y niños, gracias a su temática familiar, puedan disfrutarla juntos.
No es de extrañar pues que, tras adaptarse en todos los formatos posibles (mención especial a la entrañable versión de Disney de 1951 o a la más célebre de Norman Z. McCleod en 1933), era cuestión de tiempo que la puritana novela de Carroll diera el salto a géneros más arriesgados, como el musical o el cine reservado "sólo para adultos".
Lo que nadie se imaginaba (salvo Bill Osco, el money man más listo de la clase), era que llegarían de la mano en un mismo film, de extrañísima naturaleza y arriesgada concepción, hoy ya  todo un pionero de un subgénero que no cuajó en demasía, el denominado "X-Rated Musical Comedy" (una mezcla imposible de porno hard, comedia y coreografías musicales).
Así pues, en diciembre de 1976 se estrenaba en algunos cines de EEUU el film "Alicia en el país de las pornomaravillas", sorprendentemente distribuida por una major (la FOX) y con la adorable playmate Kristine DeBell como infalible reclamo (fue portada de Playboy en abril del 76), ¿interpretando? a la jugosa Alicia.

Kristine DeBell, la Alicia más despendolada de todas las versiones
Mr. Rabbit, el ser que acude a buscar a Alicia para que despierte de su letargo sexual
Como es lógico, la trama es una farsa en tono paródico del original, donde una mojigata Alicia, bibliotecaria calienta braguetas donde las haya, viaja al mundo de fantasía de Wonderland para iniciarse en el estimulante universo del sexo, ya que es incapaz de atender a su pretendiente en la vida real. Allí aprenderá los entresijos del placer oral (aunque sospechamos que venía aprendida), los cariños lésbicos, el vouyerismo o el deseo interracial, todo dentro de un contexto calenturiento aunque infantil, algo así como una ingenuidad cachonda, para entendernos.
Aderezada con escenografías musicales ocasionales (unas 8 escuetas funciones, algunas casi divertidas), el film juega en un terreno desconocido para el espectador "entendido", pues se trata de una cinta hardcore, pero que apenas enseña sus cartas hasta pasado bastante metraje, por lo que nuestro júbilo posterior se experimenta con mayor intensidad o nuestra impaciencia nos obliga a acudir al mando a distancia.

Alicia será lamida para no coger frío....entre bailes felinos claro
El primer gran reto, la expresión oral....
Sus dosis de surrealismo también resultan altamente curiosas, como podemos descubrir en ese juicio provocado por Sus Extrañas Majestades al final del film o diversas escenas propias de mentes ahumadas, que mezcladas con un ritmo alocado, su follonera pero jocosa narrativa, algunas temeridades de guión (ese capítulo incestuoso o su imposible mixtura entre cursilería y porno duro) sumado a un montaje delirante con jump shots a lo Benny Hill incluido, me obligan a apreciar positivamente la película debido a la absoluta rareza de su concepción....y también por los encantos de Kristine, no os voy a engañar.
Os aseguro que estamos ante un film de una raza desconocida, un rara avis alucinógeno que marca un antes y un después en el cine pornográfico sonoro, y aunque su puesta en escena sea lo más parecido a irse de picnic un domingo, las pretensiones eróticas se alcanzan en todo momento, sin rastro del machismo propio de estas cintas y rodada con la sensibilidad idónea, además de ofrecer cuerpos bonitos y sin recauchutar, amén de momentos obviamente al rojo vivo.

La hipnótica coreografía de los naipes, un perfecto interludio erótico-festivo
Siempre al borde de la parodia más desmadrada
¿A quién te tienes que tirar para salir de la película?....no creo que tengas problemas por eso.
La portada ibérica del VHS, una joyita
Considerada una pieza clave en la época dorada del porno, el film tuvo que soportar muchos tijeretazos hasta 2007, cuando por fin, fue editada en versión digital tal y como se creó en su día. Su distribución más importante fue sin duda en VHS, donde está considerada la película pornográfica más rentable de la historia (aunque eso sea dificilísimo ya de comprobar).
Existen 4 versiones; la versión "cortada", con los 16 minutos más explícitos censurados (es decir, la mayor tontería del mundo); la edición "R-Rated", con 10 minutos recortados (otra soplapollez); la "X-Rated" con 7 minutos menos de metraje (esta vez sólo de historia, por lo que es la mejor) y la versión de 88 minutos uncut, ambas últimas sólo disponibles en la excelente remasterización en DVD a cargo de Subversive Films.
Hipnótica, sensual y más atrevida de lo que aparenta, "Alicia en el país de las pornomaravillas" se desmarca pues del grueso impersonal y sin gracia del género al que pertenece, para consolidarse como una película pornográfica con personalidad, que aguanta el paso del tiempo honrosamente y no resulta en ningún momento ofensiva o de mal gusto. Seguro que el propio Lewis Carroll, tuviera las inclinaciones sexuales que tuviera, se sentiría entre abochornado y orgulloso de que pusieran un poco de sal y pimienta a su novela, ya que le ha sentado ciertamente bien.

http://www.imdb.com/title/tt0074113/?ref_=nm_flmg_act_41

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